Los pasivos ambientales presentes en campos productores de petróleo y/o gas son ocasionados por las actividades propias de exploración y explotación de hidrocarburos.


  1. Recuperación y Tratamiento de Residuos Petrolizados

    Los pasivos ambientales presentes en campos productores de petróleo y/o gas natural son ocasionados, generalmente, por las actividades propias de exploración y explotación de hidrocarburos tales como intervenciones mecánicas de pozos (perforación, reparación, servicios y/o reinstalación para diferentes métodos de levantamiento artificial), pruebas de producción, limpieza, mantenimiento y/o refacción de facilidades de producción... aparte de algunos derrames accidentales.

    Estos pasivos se acumulan en fosas comunes conocidas también como lagunas de desechos o simplemente pits, las cuales contienen volúmenes considerables de efluentes, constituidos por componentes medianos y pesados de petróleo crudo, bitúmenes, agua libre –no tratada ni apta para el consumo humano, y generalmente emulsionada con petróleo– y algunos materiales sólidos contaminados con hidrocarburos que de manera ordinaria se almacenan en centros de acopio o de manejo.

    Todos esos elementos causan daños ambientales en las áreas de trabajo, los suelos, el aire y las comunidades circunvecinas.

    Esos residuos petrolizados pueden ser recuperados y adecuados para utilizarlos en la elaboración de mezclas asfálticas aptas para la construcción de vías urbanas o de penetración rural, mediante la aplicación de nuestro Método Integral de Saneamiento Ambiental y Aprovechamiento de Residuos Petrolizados: MISAP™, que cumple con todas las normativas vigentes a nivel mundial, tanto en materia ambiental como de construcción de pavimentos, tal y como detallado en nuestra patente “Devices for Crude Oil Treatment and Upgrading” sometida en la Oficina de Patentes de los Estados Unidos de América, bajo las siglas USPTO 11/318.213 de diciembre de 2005 y otorgada en enero de 2010.

    Para la correcta aplicación de este novedoso método debe cumplirse inicialmente con una fase de selección y caracterización de los desechos contenidos en las fosas, que contengan materiales aptos para tales fines, requiriéndose inspeccionarlos y analizarlos previamente a fin de calificar y cualificarlos, además de cuantificar debidamente los residuos presentes en esos pits.

    Una vez determinados los parámetros que tipifican esos líquidos y sólidos petrolizados, se propone recolectar los fluidos para procesarlos en el Dispositivo para el Tratamiento y Mejoramiento de Petróleos Crudos: DT2™, a fin de desbastarlo, disgregarlo, purificarlo, deshidratarlo y fluidificarlo, procurando cierta aptitud e idoneidad para confeccionar mezclas asfálticas utilizables en la construcción y pavimentación de vías, lográndose, al mismo tiempo, el saneamiento ambiental integral de dichas fosas… todo ello a menores costos en relación a la aplicación de ambos procedimientos por separado.

    Este concepto es novedoso por cuanto el cegado de las fosas de desecho, realizado de manera ordinaria, no permite la remediación ambiental deseada pues los residuos petrolizados que coexisten en esos pits son almacenados, por lo general, en centros de manejo o acopio temporales hasta tanto se les disponga definitivamente; lo cual, a la fecha, no ha ocurrido en la mayoría de los casos.

    El proceso propuesto, en cambio, aparte de coadyuvar al saneamiento ambiental integral en las áreas afectadas permite el uso inmediato de esos desechos petrolizados y su conversión en materiales utilizables para la pavimentación de vías, construcción de localizaciones, diques de contención, canchas y/o estacionamientos, que elevan la calidad de vida de las comunidades aledañas a dichos campos.

  2. Reutilización de Productos de Hidrocarburos

    Actualmente se realizan experimentos y se ensayan modificaciones del equipo DT2™ a fin de darle otras aplicaciones, como restablecer las propiedades de las bases de aceites lubricantes y formular biocombustibles añadiéndole aceites vegetales reciclados.

    El proceso integral desarrollado con esta metodología permite cierto grado de regeneración de los hidrocarburos desechados, para que se constituyan nuevamente en fuentes de energía no renovable.